Reiki es “energía vital universal», por lo que la historia de su origen se remonta en el tiempo como la historia del universo mismo.
Se cree que hace miles de años algunas civilizaciones, como la de los “tibetanos”, poseían un profundo conocimiento sobre la naturaleza del espíritu, la energía y la materia. Se usó este conocimiento para curar. Más tarde nos encontramos con este conocimiento en la India y luego en otras culturas como Japón, China, Egipto y Grecia, …solo para nombrar unas cuantas. Poco a poco estos preciosos conocimientos se perdieron, dado que el número de personas conscientes de ellos era cada vez menor con el paso del tiempo.
Esta toma de conciencia sobre el Reiki habría permanecido perdido para siempre. Si no hubiese sido por el Dr. Mikao Usui, de Japón, no se habría redescubierto nuevamente a finales de siglo XIX.
Su viaje hacia la búsqueda de métodos de curación que fueron usados por Jesús y Buda le llevó a diferentes lugares como a los Estados Unidos, China y más tarde a la India, donde estudió algunos escritos sagrados. Continuó su búsqueda tras su regreso a Japón. Más tarde descubrió un antiguo manuscrito budista llamado “The Tantra Of Lightening Flash”, que parecía contener todas las respuestas que buscaba. A continuación, se dirigió a la montaña sagrada Kuriyama, donde ayunó y meditó durante 21 días donde dio lugar su iluminación. Llamó a esa bendición Reiki, puesto que contenía el conocimiento sobre la curación de la mente, el cuerpo y el alma con energía cósmica.
Posteriormente El Dr. Usui pasó el resto de su vida al servicio de la humanidad con el Reiki. El Dr. Chijiro Hayashi, uno de sus más cercanos discípulos, tomó su lugar después de que el Dr. Usui partiera hacia su viaje celestial. Él dio una nueva estructura a las enseñanzas de Usui mediante la introducción de un sistema de grados o niveles. Eligió a la Señora Hawayo Takata, primera mujer gran maestro como su sucesor. La Señora Hawayo falleció en 1980, dejando 22 Maestros de Reiki para continuar con la expansión de esta luz en el mundo. Es gracias a todos sus esfuerzos que hoy día todavía estamos en contacto con esta asombrosa energía cósmica siendo capaces de usarla y difundirla a nuestro alrededor.





